La Chata Ultramarinos

La Chata nace de querer ofrecer la sensación de hogar y disfrute en un momento en el que no se nos permitía salir de nuestras casas: tiempos de pandemia. En pleno diciembre de 2020, Clarisa y Sergio se lanzan a abrir La Chata Ultramarinos Gourmet, una pequeña parada del Mercat de Russafa tras la necesidad de reinventarse ya que hasta este momento ambos eran hosteleros en pleno corazón de Valencia, en la Plaza Redonda.

Aquí dan un cambio a su vida de 360 grados y se proponen ofrecer calidad y productos de proximidad para llevar a las casas la misma calidez que sus abuelas daban a su hogar.

En Julio de 2021 nació El Chato que casualmente apodaban así al abuelo de Clarisa, este proyecto encarnaba a ese abuelo valenciano, divertido y con solera. El Chato pasó a ser una extensión de La Chata naciendo así la sobremesa más dulce de los abuelos. Tras la buena acogida de ambos proyectos pero sobre todo tras las ganas por volver a sus orígenes, se animaron a fusionar sus dos mundos y a crear, ya en Septiembre de 2022, el bar-restaurante-tienda de Literato Azorín. Un espacio que fusiona platos de cuchara, almuerzos, productos enlatados y cocina ininterrumpida para hacerte sentir mejor que en Casa.
En Noviembre de 2024, La Chata fue reconocida por la Guía Repsol con un Solete con Solera en la categoría de Restaurante, un distintivo que celebra las recetas de toda la vida, los espacios con arraigo y la cocina que conecta generaciones. Este reconocimiento pone en valor su compromiso con los sabores auténticos, la tradición reinterpretada y el respeto por nuestra cultura culinaria. Una manera de decir que lo de siempre está más vigente que nunca.

El alma de "La Chata"

Comenzamos siendo dos en el equipo, aunque solíamos pensar como uno. Nuestras andaduras empezaron hace 12 años creando eventos; Una organizaba y el otro cocinaba. Hace 11 años pasamos a dirigir una pequeña ilusión, Pintxo i Trago, nuestro rincón gastronómico en la Plaza Redonda. Y en el trepidante año 2020 nos lanzamos a crear, desde las raíces este bonito y precioso proyecto lleno de amor y pasión, hasta el día de hoy dónde 10 personitas dan forma y valor al Alma de La Chata.

Nuestra tienda gourmet y nuestra cocina representa nuestros valores, productos de proximidad, de nuestra tierra con una propuesta que reinterpreta los sabores de siempre pero con una mirada actual, y dónde además contamos con servicio de cocina ininterrumpida para atenderte a cualquier hora, porque en casa de nuestras abuelas Chatín nunca faltaba de nada para llenar el alma, y en La Chata no va a ser menos pues hoy, lo más valioso no es lo nuevo, sino lo que nos hace sentir en casa, aunque estemos lejos.

Asunción

La Chata, como la llamaban cariñosamente en el pueblo, en realidad se llamaba Asunción y es la abuela de Sergio. Fue una mujer altamente inspiradora y querida. Llamar por su apodo al restaurante fue una manera de homenajearla no solo a ella si no a todas nuestras abuelas, esas que llenan alma y estómago. Ella representa el hogar y la tradición culinaria de todas las abuelas que dan calidez y cuidados a través de su comida por lo que ponerle su apodo ha sido una manera de darles valor y condensar lo que es la esencia del proyecto.